La gigante Anaconda hace todo el esfuerzo por escapar, siendo contenida por varias personas y cargada para sacarla del río y luego ser dominada con la cabeza cubierta para evitar cualquier daño a las personas y niños que luego se acercaron a tocarla sin el menor temor mostrado.
Aprecien la captura y la valentía de Sebastien Bascoules el arriesgado cazador que lo logra.

No hay comentarios:
Publicar un comentario